martes, 20 de enero de 2015

EJERCICIOS DE BUERGUER-ALLEN

Los ejercicios de Buerguer-Allen son ejercicios indicados en problemas circulatorios periféricos, como arterioesclerosis y trombosis venosa, fundamentalmente.

Buerguer afirmo que la circulación colateral se da por el establecimiento del flujo sanguíneo entre un vaso obstruido y la continuación de dicho vaso más abajo del punto donde se encuentra dicha obstrucción. 
Se basan en reacciones de hiperemia local, y los debe realizar el paciente en su cama entre 3 y 5 veces diarias. Estos ejercicios además de las reacciones inmediatas que tienen lugar en cada fase, consiguen aumentar el flujo sanguíneo en los miembros inferiores de manera general 5 minutos después de finalizados los mismos.


Indicaciones de los ejercicios de Buerguer Allen


Este tipo de ejercicio terapeutico puede aplicarse en diversos trastornos de la circulación periferica. Se encuentran cuatro categorías para clasificar estas enfermedades. Las categorías que indican los ejercicios de Buerguer-Allen son:


Trastornos Arteriales:

  • Embolia
  • Trombosis
  • Trauma agudo
  • Tromboangeitis obliterante
  • Arterioesclerosis
  • Síndrome de Raynaud
  • Espasmo arterial

Trastornos venosos

  • Venas varicosas
  • Tromboflebitis
  • Flebotrombosis



Trastornos arteriovenosos

  • Tromboangeitis obliterante
  • Fistulas Arteriovenosas
  • Espasmo arterial asociado con tromboflebitis



Trastornos Linfáticos

  • Linfedema
  • Linfoangitis

  • Técnica de aplicación


    Este tipo de ejercicio consta de 3 fases:
    1. Fase de elevación: En esta primera fase el paciente se encuentra en  decúbito supino con los
    miembros inferiores flexionados por la cadera, en un angulo de 60º a 90 º aproximadamente. Se mantiene esta posición entre medio minuto y tres minutos (de 30 a 180 segundos), realizando dorsiflexiones y plantiflexiones, hasta producir una palidez en la piel.
    2. Fase de descenso: En la segunda fase el paciente está  en sedestación con los
    pies colgando, y va a realizar circunducciones de ambos tobillos, por espacio de 2 a 5 minutos hasta conseguir una  hiperemia, que se va a producir por la llegada masiva de sangre a la zona luego del palidecimiento anterior.
    3. Fase de reposo: En esta última fase el paciente se coloca en decúbito supino y realiza dorsiflexiones y plantiflexiones del tobillo por un tiempo de tres a cinco minutos. 


    Los ejercicios de Buerguer Allen se repiten cinco o siete veces, con una frecuencia de 4 a 8 veces al día.

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